Ha llegado el verano… Pero también las rozaduras en los muslos

Oficialmente, ha llegado el verano. “¡Yuju!” dirán algunos, pero otros… otros se derriten como cubos de hielo y otros hibernan hasta que vuelva el frío, porque sí, para quien le guste y para quien no, ha llegado el verano y eso quiere decir que ha llegado el solecito para ponernos morenos, días más largos para disfrutar más del día, ha llegado el momento de ir a la playa, a la piscina…

Pero, como ha llegado el verano, ha venido la ola de calor sofocante que no nos deja ni dormir, han llegado los más que odiosos mosquitos que nos dejan unos granos que pican más que el picapica de un chicle boom, han llegado las noches eternas de calor en las que no se te puede acercar ni tu pareja porque, si no, entras en Mordor y te acercas a la lava donde Frodo quema el anillo, y llega el sudor, esa cosa pegajosa que nuestro cuerpo genera y que, en muchas ocasiones, huele peor que un bicho muerto en proceso de descomposición.

ha llegado el verano

Y para las chicas que tenemos las piernas juntas, como ha llegado el verano y no es suficiente que con él haya venido el sudor, el calor insoportable y los mosquitos, han llegado también las rozaduras en los muslos. Si chicas, sé que vosotras también lo estáis sufriendo en silencio cuando os ponéis un pantalón excesivamente corto o vais un rato con un vestido o una falda sin tener una barrera de tela que separe las piernas.

Ay verano, te echaba mucho de menos pero ya estoy deseando que te vayas.

Y es que para nosotras y para nuestras cachas juntas aún no he encontrado solución alguna que alivie esa tortura tan desagradable de las rozaduras en los muslos. Y lo peor es que, como nos gustan los pantalones cortos y las faldas y los vestidos, pues no podemos hacer mucho más que esperar y rezar por que no salga nada y que podamos andar normal sin tener que maldecir a cada paso que damos, eso contando con que no lleguemos a un banco, el primero que pillemos, y nos espatarremos sin que nos importe quien pase por nuestro lado. Sólo queremos aliviar por un momento esa quemazón que nos producen las rozaduras en los muslos.

rozaduras en los muslos

Porque si queremos aliviar el dolor de las rozaduras en los muslos tenemos que morir de calor y ponernos unos pantalones largos o unos que sean un poco por encima de la rodilla que no a todas gustan. Aunque me han dicho también que como solución a las rozaduras de los muslos lo mejor es ponerse un tipo de malla que venden especial para eso, pero ¿sabéis lo incómodo que es? Y eso contando con que no tengas que estar preocupándote porque no se vea… Y sí, es cierto que en Internet hay un montón de remedios que aseguran que calman la irritación, pero no, yo aún no he encontrado ninguno que lo alivie y, si lo hace, solo dura hasta que vuelves a caminar y las malditas rozaduras de la entrepierna chocan entre sí.

Pero oye, si alguna de vosotras ha encontrado un remedio completamente efectivo, por favor, por el bien de todas, decirlo y compartir vuestra sabiduría ante las rozaduras en los muslos que a tantas de nosotras nos hacen pasar un infierno.

Chicas, porque nosotras somos sufridoras natas y nuestros pantalones son más cortos, espero que este verano sobrevivamos una vez más a las rozaduras en los muslos y podamos disfrutar del verano como lo merecemos.

¡Feliz verano!

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