Una ruptura tóxica

Las rupturas son dolorosas, eso lo sabemos todos que hemos pasado alguna vez por alguna. Pero hay veces que son inevitables, y más cuando hay factores de por medio.

A factores me refiero tanto a problemas personales que se interponen como a “personas tóxicas que se encuentran como moscardones molestos alrededor nuestra.

Pues esto es lo que le pasó a Rubén y Cristina, una pareja que estuvieron juntos durante casi dos años. Su relación tuvo un punto final bastante desagradable “gracias” a esos moscardones que les rondaban.

Una ruptura tóxica

Cuando empezamos juntos, todo era lo más normal en una relación. Cada cual tenía su grupo de amigos y conseguimos hacer un planning de nuestras vidas para poder compaginar nuestra vida privada con nuestra vida social.

Era perfecto, cada uno hacía lo que quería y necesitaba. Íbamos a diferente gimnasio por conveniencia, quedábamos por las tardes, los viernes era para los amigos, los sábados cada uno con su familia y los domingos eran libres. A esto me refiero a que si surgía algún plan conjunto nos animábamos y disfrutábamos el momento.

¿Qué puede salir mal de eso? 

Nunca la agobié, o eso pensaba.

Cuando llevábamos cerca del año y medio, la empecé a notar como más distante.

La preguntaba y su respuesta era siempre la misma:

 

 


“No me pasa nada, no te preocupes, solo estoy un poco agobiada por los exámenes”


 

Y eso me lo tragué durante la época, porque era cierto que en plenos exámenes estaba agobiado hasta yo, el último curso de carrera nos estaba matando.

Pero cuando acabamos, se lo volví a preguntar y, al no decir nada, pregunté a sus amigas, a las cuales conocía porque íbamos a la misma clase. Éstas me contestaron bordes. No lo entendía, pensaba que les caía bien. Incluso salimos un par de veces juntos porque Cristina quería que las conociera.

Hasta que, por fin, una de ellas se acercó y me dijo:

 


“Se supone que la quieres, deberías cuidarla más de lo que lo estás haciendo. Ella no está bien, menos mal que nos tiene a nosotras…”


 

 

Me quedé helado. No sabía que pasaba y fui corriendo a hablar con ella. Sabía que pasaba algo, pero eso no me lo esperaba.

Cuando llegué hasta ella, todas sus amigas estaban custodiándola, no me dejaba verla. Todo era muy surrealista.

Al final ella habló conmigo:

 


“Lo siento, lo nuestro se acaba, sé que no me quieres. Ellas me han aconsejado y he decidido que no hay nada más que hacer. Vete con otra que realmente te guste, sé que la miras, no me lo niegues. No intentes contactar conmigo, ya te he bloqueado de todas las redes sociales y el teléfono. Adiós.”


 

 

¡No me lo podía creer! Y realmente hizo lo que dijo, desde que se fue ese día no he podido hablar con ella, lo intenté por mil medios y nada. 

Nunca supe que le dijeron esas “amigas” ni sus “consejos” para dejarme así, porque nunca hubo miradas hacía otra, solo tenía ojos para ella desde que entro por la puerta de la clase.

Nunca me pude explicar, ni siquiera saber sus motivos. Sólo sé que al cabo de un año la vi. Me sorprendió cuando me habló y por fin me dio una explicación.

Me contó que esas chicas la habían mentido en todo y que fue muy ingenua, que cuando acabó de juntarse con ellas no se atrevía a hablarme después de lo mal que se había portado conmigo.

Simplemente creo que no le caía bien a esas chicas y se las ingeniaron para decirle cualquier cosa y que me dejara. Tendrían miedo de perderle como amiga o algo de eso, lo que finalmente pasó.

Esas cosas suelen pasar ¿verdad? Que se interponga la envidia y la soledad. 

Me dejó bastante mal, pero actualmente, tengo una vida que no cambiaría porque, gracias a esa experiencia, aprendí que:

  1. Los planning en las relaciones no funcionan, es mejor que pase lo que tenga que pasar.
  2. Que hay que tener más comunicación con la pareja.
  3. Hay que saber como son las chicas que la rodean jaja.

La mediación y la comunicación en la pareja, algo de lo más importante.

Después de esta historia, como dice Rubén, tiene que haber una buena comunicación en la pareja y no forzar las cosas.

Hay veces que los que creemos amigos, no lo son y hay que tener cuidado al elegirlos porque pueden hacer mucho daño.

Pero si estáis en una situación parecida y no queréis que se acabe, leer el blog Mediando Juntos por si creéis que la mediación os puede ayudar, tiene una entrada sobre la ruptura de la pareja.

Para vosotros y vosotras, espero que os haya gustado la historia.

 

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