Quiero ser feliz y olvidar ese adios amargo que me dejaste

No me acuerdo de la última vez que hablamos, ni de la última vez que te vi. Solo recuerdo un adios amargo, un adiós que no sé como explicar pero que igual no debería de haber salido de nuestras bocas. Podriamos haberlo dicho de otra forma, hablar tranquilamente y explicarnos cada una de las cosas. Pero no fue así, decidimos usar los gritos y las malas palabras. Pero aún así, me gustaría que supieras que muchas veces vienen a mi memoria recuerdos de nuestros besos apasionados, nuestros encuentros inexplicables que solo entendíamos los dos, las tardes tranquilas en el sofá mientras jugabamos o veíamos una pelicula como dos tontos enamorados.

¿Por qué acabo algo que creíamos no tenía final?¿Por qué llego el final de nuestra historia de príncipes y princesas? Parecía tan real, tan inexplicablemente perfecto…Teníamos planes de futuro después de varios años juntos: una casa, una familia, viajes apasionantes por todo el mundo… Estaba todo planeado para que siguieramos nuestro viaje perfecto. ¿Fue esa planificación la que empezó a quebrar nuestra relación? ¿Puede ser que te agobiaras y yo no me enterará? Nos contábamos todo, cada detalle del día de todo lo que nos ocurría. Pero algo empezaba a cambiar, no me contabas algunas cosas, estabas más distante y yo me ponía de los nervios por no saber que hacer en esos momentos…

Hoy, por culpa de las redes sociales, me enteré de que estabas en una nueva relación. Al principio me dolió, ¡no te imaginas cuánto! Después empecé a ver fotos, miles de fotos con otra persona que no era yo, la que se supone que iba a ser siempre. Caían lagrimas de mis ojos como si de cataratas se tratasen, pues aún siento mucho más de lo que imaginaba. Pensaba que lo tenía superado… ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que lo dejamos de esa forma? ¿Hace cuanto salió ese adios amargo de nuestras bocas? Al menos dos años y aún sigo aquí, pensando en nosotros, en lo que podía haber sido y no fue.

Ambos cometimos muchos errores y los dos salimos mal parados de una relación que acabó con todas mis fuerzas, pues estuve mucho tiempo sin salir y muchas de mis amigas no me entendían. Pero no puedo culparte de volver a enamorarte. Los errores son culpables de los cambios de las personas y yo fui culpable de quererte demasiado y olvidarme de tu propio espacio. Es por eso que quiero que sepas que no hay rencor, que me alegro porque seas feliz y espero que sigas así durante el tiempo que dure. Porque dicen que no todo dura para siempre pero yo he aprendido a disfrutar al máximo todo lo que ocurra y que merezca la pena durante el tiempo que dure.

Atentamente: Una persona que finge ya no estar enamorada.

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