Si tienes amigas locas, tienes tesoros

Ellas.  Esas amigas locas y cada una distinta a su manera con las que el tiempo pasa demasiado deprisa cuando llega la hora de juntarse para ir de cañas, de fiesta o de lo que surja. Son esas amigas locas con las que hay tantas cosas que contar que no da tiempo a ponerse al día con todas las historias porque el verse cada semana es imposible a causa de la distancia y la falta de tiempo. Hemos crecido, pero ahí están, siempre que se las necesita aparecen por un mensaje, por un audio o por una llamada en la que el desahogo, los consejos y las palabras fluyen a mil por hora.

Son estas amigas locas, que a veces te sacan de tus casillas, las que hacen de apoyo en miles de situaciones cuando pierdes toda la esperanza. Son estas amigas a distancia las que, gracias a la confianza que se ha formado, no importa el tiempo que se haya estado separadas.

Que no hay momento más emotivo que el momento del reencuentro donde empieza la fusión de abrazos entre varias chicas sin importar que alrededor hay miles de personas que empujan y gruñen por falta de espacio.Da igual todo y, por un momento, el tiempo se para y el abrazo, los gritos de entusiasmo y las risas no cesan y se vuelven protagonistas desde el principio hasta el final del reencuentro.

Donde ir a una cafetería a contar cada una de las nuevas experiencias es un placer. Porque se puede hablar de todo,  y cuando digo todo es TODO. No importa el tema: cosas raras que han pasado, la meteorología en cada lugar, si se liga, sexo… Entre amigas cualquier tipo de conversación es sana.  No hay prejuicios ni malas caras, solo palabras sinceras y honestas.

amigas locas y diferentes

Durante la vida son muchas las amistades las que van y vienen, pero hay amistades que se quedan, que persisten al tiempo y que se refuerzan con el paso del mismo. Hay amigos que son tesoros, piedras preciosas que hay que guardar y cuidar. Que aunque sean pocas las quedadas, lo importante es que todo es igual, no hay sensación de no conocer a esa persona que se ha ido a vivir a otro país o, aunque esté en tu mismo barrio, no os veis por las circunstancias que sean.

Nunca se sabe cuántos se van a quedar o cuántos se van a ir en un par de años, pero mientras estén a tu lado, cuida a tus amigos y amigas, consuélalos cuando lo necesiten, alégrate por cada uno de sus logros y sé sincero en cada momento.

Dicen que los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano y tener amigos es un regalo en esta sociedad que no podemos desperdiciar.

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