Relaciones en el trabajo

Tener relaciones amorosas ya es complicado de por sí. Pero si a la parte de tener relaciones le sumas que esas relaciones son en el trabajo, con alguien a quien ves todos los días y que de vez en cuando surge la tensión sexual y no quieres que se enteren los compañeros… Ya estamos hablando de meterte en el mundo de las relaciones imposibles.

Muchas veces me han dicho que la gente que trabaja en el mismo ámbito acaban teniendo relaciones sexuales e incluso una relación real en la que no solo el sexo es el protagonista. Pero, ¿es bueno tener relaciones en el ámbito laboral?

Relaciones amorosas y relaciones sexuales…¿en el trabajo?

Hay estudios que demuestran que tener relaciones en el trabajo mejoran el rendimiento. Todo gracias a estar más en contacto con esa persona especial por la cantidad de tiempo que se pasa juntos y el crecimiento de comprensión que se crea durante el vínculo de esas personas.

Pero, sin embargo, en muchas empresas, especialmente en Estados Unidos, las relaciones entre empleados están estrictamente prohibidas. Incluso si se incumple esta norma, el despido es inmediato y la ley lo ampara, ya que se cree que pueden provocar problemas y conflictos con otros compañeros y afectar a la productividad.

Pero, ¿qué pasa si la fuerza de voluntad no es la suficiente y es imposible resistirse a las tentaciones?

Lánzate a la aventura, pero con cuidado…

Si en tu empresa está bien visto lo de tener relaciones en el trabajo, no te preocupes y a darlo todo. La cuestión es disfrutar del momento.

Pero si es al contrario y en la empresa es imposible tener cualquier tipo de relación personal con cualquiera de los empleados, hay que tener cuidado y procurar que no os pillen.

Ahí van algunos consejos para tener relaciones en el trabajo de forma discreta

Las redes sociales se han vuelto muy poderosas y todo lo que pongas ahí se verá. Por eso, evitar dejar rastro de vuestra relación en las redes sociales para que no deis ningún tipo de sospecha sobre lo que tenéis entre manos.

Estar seguros de lo que estáis haciendo, pues cualquier síntoma de que pasa algo o si estáis pasando por una mala fase, esto no tiene que afectar a la productividad ni echarse “pullitas” el uno al otro. Esas cosas dejarlo para cuando no estéis en la oficina.

No estés siempre pendiente de lo que hace el otro, si estás en el trabajo dedícate a lo tuyo, no te desconcentres. Y si habla con otro u otra, nada de celos.

Por supuesto, nada de afectos excesivamente amorosos en el ámbito del trabajo. Se trata de ser dos compañeros más, no de llamar la atención.

La objetividad siempre por delante, nada de conflictos de intereses. Porque sabemos que cuando dos personas tienen sentimientos, todo lo que dice nos parece perfecto y nuestra opinión se convierte en un mero títere de “en todo lo que digas o hagas te apoyaré esté bien o mal”

Y, por encima de todo, tu actitud no puede cambiar con respecto a los demás compañeros. Sé natural y actúa como siempre.

Finalmente, si acaba la relación, ni se te ocurra hablar mal de la otra persona con otros compañeros y mantén una relación completamente profesional.

Ahora está en tus manos tener una relación en el trabajo o no. Tú decides.

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