¿Por qué queremos lo que no podemos tener?

Ir detrás de alguien que te gusta pero que pasa de tu culo, literalmente pasa de ti, es algo que seguro te ha pasado en algún momento. Y es que todos somos incomprensibles, siempre queremos lo que no podemos tener. Pero parece ser que nos encanta, pues no paramos de ir detrás de esa persona idealizada durante mucho tiempo aunque sepamos que nunca va a poder ser. ¿Tiene eso algún sentido? ¿Pasar meses y meses intentando llamar la atención de alguien que no quiere saber nada de nosotros?

Nos encanta conseguir imposibles, tener todo lo que nadie más puede tener, y, si algún día lo logramos, a pesar del mucho esfuerzo que nos ha costado, en cuanto lo hemos tenido nos dura unos meses el encaprichamiento y luego le damos la patada. ¿Crees que no tiene sentido? Pues es realmente sencillo. Durante el tiempo que hemos estado persiguiendo a esa persona que, en muchos casos, a penas conocemos, hemos estado la mitad del tiempo imaginando cómo sería pasar tiempo con ella, creando un universo completamente paralelo de plena y absoluta felicidad y perfección de solo dos. Sin embargo, una vez que ha estallado esa burbuja perfecta devolviéndonos a la realidad, resulta que hemos conocido a una persona completamente diferente y que no tiene nada que ver con lo que teníamos en la cabeza, simplemente, no es lo que esperábamos, por lo que decidimos deshacernos de esa persona que, en cierto sentido, no nos aporta nada y no queremos saber nada más de ella.

queremos lo que no podemos tener

Queremos lo que no podemos tener sin valorarlo como se merece

Cuando algo no nos interesa, le decimos adiós. Aunque, seamos sinceros, muchas personas no valoran nada de lo que tienen, ni siquiera el amor que otra persona le da. Nos tiene que llenar infinitamente de sentimientos para poder valorar lo que realmente tenemos, a pesar de que, con el tiempo llega el típico dicho que nos da en las narices que dice no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes que tanto nos jode pero que muchos se tragan por su propio ego.

En este caso no voy a dar los típicos consejos que dicen enamórate de quien te quiere porque ese dicho no tiene ningún tipo de razón, pues el amor tiene que sentirse y no obligarlo a que salga mediante sacacorchos de lo más profundo de nuestras entrañas porque, seguramente, no exista. ¿O es que a caso alguna vez has iniciado una relación sin ningún tipo de atracción solo porque la otra persona te quiere? No tiene sentido amargarnos durante un tiempo cuando no hay sentimientos de por medio y, por eso, lo mejor es dejar las cosas claras si solo quieres amistad. Pero luego tampoco te arrepientas de haberlo hecho porque ahora el que está enamorado eres tú. En esos casos lo único que puedes hacer es esforzarte en conocer a esa persona antes de dar ningún paso precipitado y, si no surge, pues se habla como adultos y se acabaron los líos.

Solo voy a decir que todos y cada uno de nosotros tenemos que perseguir aquello que realmente vamos a valorar y que, antes de obsesionarnos y agobiarnos por no conseguir aquello que tanto anhelamos, vamos a empezar a conocernos a nosotros mismos, lo que realmente queremos y a las personas que nos rodean.

Olvidémonos del físico que con el paso del tiempo se deteriora, pues no merece la pena enamorarse de un cuerpo que está hueco y que solo se preocupa por sí mismo. Esfuérzate por conocer a esa persona y disfrutar de todos los momentos, dulces y amargos, que una bonita amistad puede ofrecerte. Si después surge el amor, es algo que en la mayoría de las veces no se puede evitar, pero que, si surge, deja que dependa de ti si quieres intentarlo o no.

Siempre pueden aconsejarte, pero recuerda que no todos los consejos son buenos y que los pasos que das son responsabilidad tuya.

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