¿Por qué pensar en preocupaciones innecesarias?

Últimamente tengo demasiadas preocupaciones innecesarias, supongo que como todo el mundo.  Pero a causa de eso creo, y tengo la sensación, de que al pensar en ellas pierdo mucho tiempo.

preocupaciones innecesarias fuera

Aunque no lo creamos, estas preocupaciones innecesarias nos hacen cambiar el humor, pensar demasiado en lo que no debemos y al final, queramos o no, dejamos de apreciar las cosas buenas. No disfrutamos igual de una buena taza de café, no disfrutamos de la persona que tenemos a nuestro lado y nos sentimos con una angustia de no saber qué hacer que acaba por rompernos poco a poco. Y lo peor es, que cuando se lo dices a alguien le quitan hierro al asunto con un típico “no lo pienses más”… Ya, como si fuera tan fácil…

Muchas veces me propongo salir con la mayor de las sonrisas por la puerta de casa convenciéndome de que ese día, será mi día y, sin embargo, algo o alguien te dice algo que te recuerda esas preocupaciones innecesarias que te habías planteado eliminar de tu cabeza y te las trae todas de golpe.

preocupaciones innecesarias

Seguro que muchos habéis leído la historia de la psicóloga y el vaso de agua. No, no me refiero al de medio lleno medio vacío típico, sino al que pregunta a las personas que están en la sala que cuánto pesa un vaso y que al final todo depende de cuánto tiempo llevamos sosteniéndolo. Pues bien, yo ya he decidido que voy a soltar ese vaso lleno de preocupaciones porque, al fin y al cabo, las cosas vienen y van. Voy a empezar a disfrutar de nuevo, como cuando era una niña a la que nada le importaba.  Voy a empezar a reír más, a discutir menos, a no pensar en cosas que realmente no merecen mi tiempo y voy a recuperar cada segundo que he perdido en esas malas preocupaciones que nunca necesitaron tanto.

Porque el tiempo dicen que es oro pero yo creo que no vale igual, sino que vale mucho más. El tiempo no se recupera, no puedes viajar en el tiempo para retirar algo que has hecho o dicho, aunque más de uno quisiera enmendar miles de errores. Sin embargo, yo soy de esas personas que prefieren guardarlos en un rinconcito para acordarme de ellos de vez en cuando, pues me han enseñado cosas que jamás habría aprendido de no haber sido por esos errores.

Así que, a partir de ahora, aprovechar el tiempo será mi mayor objetivo y, seguramente, sea el objetivo más duro que me haya planteado. Porque muchos se plantean retos como adelgazar o dejar de fumar, pero yo no, lo que tenga que ser será. Viviré cada día como si fuera el último, besaré y abrazaré a cada uno de mis familiares y estaré con ellos siempre que pueda, haré que cada momento sea especial aunque vengan cabreos sin ser llamados.

Me costará, pero quiero empezar a disfrutar de la vida y vivirla a mi manera, sin que nada ni nadie me condicione y siendo yo misma.

se feliz sin preocupaciones innecesarias

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