No soy tonta y no pienso serlo

Lo siento. No soy tonta y no soy de esas personas que no se dan cuenta de las cosas. Muchas veces me han dicho que he puesto de los nervios a más de uno, y no lo niego. Pregunto. Hago muchas preguntas siempre. Incluso hay veces que hago más de las que debería. Pregunto hasta cuando sé la respuesta para asegurarme de que es cierta y no veo mal en ello.

¿A quién no le gusta saber? Soy de esas personas a las que les gusta tener conocimiento e intentar que no se escape nada. Nunca he presumido de saber más que nadie, es más, trato de no presumir nunca porque sé que siempre hay gente que sabe más que yo. Pero no, no me gusta que esa gente que se cree que sabe más que nadie me tome como tonta y eso me sienta como una patada en las entrañas. Son cosas que mucha gente hace, tanto de manera intencionada como sin darse cuenta.

También entiendo que la gente pregunte a la sabia experiencia, eso nunca me ha preocupado, puesto que es lo más normal a día de hoy. Siempre que surgen dudas, se va a quién mas sabe. Pero, ¿por qué juzgar al que crees que no sabe? No tener experiencia no quiere decir no saber.

Muchas veces, esa gente que no tiene experiencia nos sorprende con conococimientos que jamás pensaríamos que tendrían. Mismamente los niños, esas pequeñas personas que miles de veces nos han sorprendido con sus preguntas y respuestas, muchas veces más sabías de lo que esperamos.

Me esfuerzo todo lo que puedo, trabajo de más, incluso cedo mi tiempo a algo que no debería tener tanta importancia como es la vida misma y me repito cada día que no soy tonta por ello.

No soy tonta ahora ni seré tonta con el paso del tiempo, al contrario, aprenderé cada día un poco más de cada tropiezo y cada hostia que me dé con el paso de los años. Seré optimista en todo lo posible y trataré de que nada que no sea estrictamente importante me afecte, aunque me cueste.

no soy tonta

Así se sienten a diario miles de personas que cada día van a trabajar a sus puestos de trabajo, que se esfuerzan cada día en superarse y en tener un reconocimiento que nunca obtienen, tanto por parte de compañeros como de superiores.

No es posible darlo todo cuando te juzgan cuando no estás, cuando cuchichean entre ellos pensando que eres ignorante. Pero no por eso tienes que tirar la toalla y entrar en un círculo vicioso de ansiedad constante. Haz que esto que ocurre a diario sea una barrera a derrumbar, hazte fuerte y haz que caiga con cada paso que das al frente. Sigue leyendo y aprendiendo y no dejes que influya en ti nada de lo que digan.

Plántales cara y empieza a pensar en ti. Que tú seas el único al que le importe saciar la sed de conocimiento que tienes y plásmalo en tu trabajo.

¿Creen que no eres bueno? ¡Demuéstrales que si!

¡Comparte Experiencias Emparejadas!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.