Llega el día de la madre, ese día que debería ser todos los días

Hola mamá,

Al parecer, mañana es el día de la madre, un día en el que vas a estar llena de elogios por parte de tus hijos. Un día en el que te harán regalos con los que te emocionarás y será un día en el que toda la familia se junte para darte lo mejor en ese día.

Pero, ¿por qué el día de la madre, así como el del padre, es solo un día? Tú estás todos los días haciendo lo imposible para que todo quede perfecto. Haces lo imposible para que todos tus hijos tengan todo lo que necesiten. Te preocupas y tus horas de sueño disminuyen cuando algo ocurre o alguno está enfermo y, sin embargo, tú eres la superwoman que nunca cae enferma.

Desde que era pequeña me has cuidado todos los días. Has estado en vela esas noches en las que la tos, los mocos y la fiebre me atormentaban mientras dormía. Me has dado consejos que no encontraría en otros sitios y hemos tenido miles de charlas de todo tipo.

El día de la madre es solo una forma más en los que tus hijos te agradecemos todo lo que haces por nosotros. Incluso cuando discutimos siempre ha sido porque solo quieres lo mejor para nosotros y, en muchas ocasiones, ni si quiera nos damos cuenta hasta que tropezamos con la piedra y después vienes, con un “te lo dije” cariñoso, a levantarnos para que sigamos.

Me acuerdo de la infinidad de veces que he dicho “en cuanto tenga los 18 me voy de casa” y ahora que no estoy, son muchas las veces que te echo de menos y te llamo para hacerte cualquier consulta, ya sea de limpieza, de recetas de comida o para saber cómo va todo por allí.

Y es que es cierto que las pequeñas cosas no se aprecian hasta que no te empiezan a faltar. Como esos momentos en los que insistes tanto en que me tome algo para el catarro o esas regañinas que ahora no están que hacen que aprenda de los errores más insignificantes.

Que ahora ya no eres tú la que me dice que me vaya a la cama después de llevar un largo rato dormida en el sofá y me levanto sola como una zombi hasta llegar al dormitorio. Ya no discutimos por la habitación desordenada y ya no te desesperas porque, en lugar de hacer las cosas como hay que hay hacerlas y, después de un rato haciéndolo mal y tardando más de lo necesario por no hacer caso, lo acabas haciendo tú para que aprenda.

Me has enseñado tanto y seguirás haciéndolo que no hay vida entera ni día de la madre que pueda compensarlo. Pero, mientras tanto, lo seguiré intentando.

Que son pocas las veces las que te digo que te quiero y eso debería decírtelo después de cada llamada, aunque sé que lo sabes más que de sobra.

Porque gracias al esfuerzo tuyo y de papá, a día de hoy soy lo que soy y todos los días doy gracias de poder teneros a mi lado siempre que lo necesito.

Feliz día de la madre mamá, espero que algún día sea tan grande para mis hijos como tú lo eres para mí.

dia de la madre

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