La primera cena romántica

A 10 días de uno de los días más esperados del año, San Valentín, os traigo la historia de Ramón y Rebeca, una pareja que actualmente es feliz y sigue junta a pesar de lo mal que lo pasaron las dos partes en su primera cena romántica. (Contada por Rebeca)

La cena de Ramón y Rebeca

Cena romanticaEl día de nuestra primera de cena…¡Hace tanto de eso! Pero en realidad me parece que fue ayer cuando ocurrió todo.

Fue una de las cenas más raras de mi vida, yo estaba muy nerviosa cuando me lo propuso. Llevábamos unas semanas hablando y me gustaba muchísimo, pero no me atrevía decírselo.

Me emocioné muchísimo cuando me lo propuso en persona. ¡Algo que no me esperaba que pasara, finalmente ocurrió!

Me propuso la cena para el día de San Valentín. Me dijo que quería conocerme más y que esa noche me invitaba a cenar, que no hiciera ningún plan con nadie más.

En cuanto me lo dijo, que fue a primera hora de la mañana, me fui de casa hacia el trabajo con una sonrisa que nadie me podía quitar. Todos estaban sorprendidos de lo feliz que estaba y solo yo sabía el motivo.

En cuanto salí de trabajar, a las 17:00h, me fui corriendo a casa a prepararme. Pero tenía un gran dilema, ¡NO SABIA QUE PONERME! Busqué en mi armario la ropa que fuera más adecuada para la ocasión y todo me parecía horrible. Encima, la comida me había sentado fatal y estaba con gases y retortijones toda la tarde. No me lo podía creer, y eso que eran un simples tallarines asiáticos.

En fin, que me puse unos pantalones vaqueros ajustados, unos tacones y una camisa. De forma que, independientemente del sitio al que me llevara, estaría bien.

Vino a recogerme a eso de las 20:30h y el único saludo que tuve fue un simple hola con la mano. El trayecto en el coche fue un poco incómodo, no hablábamos casi nada y cuando lo hacíamos, era para decir cualquier chorrada. Imagino que por su parte también habría nervios.

Durante la cena, lo pidió él todo, creo yo que para intentar sorprenderme. Me comí las cosas casi sin ganas, porque entre los nervios y que nada me gustaba, iba bastante mal. Hablábamos de cosas puntuales al principio, pero, poco a poco nos íbamos soltando los dos, cosa que agradecí bastante.

Después de la cena, estuvimos paseando un rato por un parque cercano. Hasta que de repente, se paró en seco y me besó. Me quedé paralizada al principio y después reaccioné y le seguí el beso.
Cuando terminamos de besarnos estabamos los dos como un tomate y finalmente me dijo todo lo que quería que me dijera.

Aunque parece súper romántico todo, hubo sus inconvenientes. Esos pequeños detalles que nunca queremos que nos pasen.

Durante la cena, aún tenía los retortijones y, como es de esperar, sus consecuencias. Me tuve que escusar una vez para ir al baño, y no hacer pis exactamente.

El beso, por culpa de la comida, no lo pude saborear, cosa que le dije, nos reímos, y los dos estuvimos a favor de comprar unos chicles en el establecimiento más cercano.

Y, finalmente, en nuestro paseo nocturno, había algunas cacas de perros que, por desgracia, él piso y estuvimos en el trayecto del coche con un olor insoportable hasta que me dejó en casa.

Y eso es todo lo que ocurrió en nuestra primera y desastrosa cena.

Moraleja

Cuidado con los alimentos de la comida, que no te sienten mal.

Los paseos por el parque, mejor por la mañana para que veáis las “minas”.

Por último, si vais a besar a alguien después de comer, acaba la comida y comete un chicle o un caramelo que anule todo el mal sabor.

Si sois de las que nunca saben que ponerse en determinadas ocasiones, entrar en el blog http://untaconparacadaocasion.blogspot.com.es/ y ahí lo encontraréis todo.

¿Que os parece la primera cena de Ramón y Rebeca? Comentar, opinar y compartir.
Para vosotros y vosotras, espero que hayais disfrutado de la historia.

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