La hipersexualidad

Hay veces que solo por hablar de sexo por la calle, hay gente que al escucharlo te mira descaradamente mal. Aunque no hay nada de malo por hablar sobre este tema, porque todo el mundo, hasta el más santo, lo ha practicado en algún momento de su vida.

Pero también es cierto que hay personas que tienen cierta obsesión por este concepto y por su práctica.

Hoy quiero hablaros de la hipersexualidad, un estado en el que la persona que lo padece sufre una adicción severa al sexo y a su práctica.

la hipersexulidadHipersexualidad, ¿demasiado sexo?

La hipersexualidad o la adicción al sexo se empieza a considerar una enfermedad mental cuando este trastorno compulsivo, en el que los impulsos sexuales son irrefrenables, puede ser un riesgo para nuestra salud social, ya que este trastorno a llegado a ser la principal causa de muchas relaciones rotas y vidas arruinadas.

La hipersexualidad tiene denominación para ambos sexos, siendo el de ninfómana para las mujeres y satiriasis en los hombres.

Las personas que sufren de hipersexualidad suelen tener un comportamiento de preocupación excesiva por el sexo, independientemente de las consecuencias que puedan llevar sus actividades sexuales, como la pérdida completa de la libertad personal al tener que depender constantemente de este tipo de práctica y se les empieza a denominar “adictos al sexo”.

Cuando las personas llegan a este punto de adicción, la pérdida del control sobre ellos mismos es mínima y tienen que practicarlo de cualquier forma, a pesar de que, con el tiempo y por la excesiva práctica, la satisfacción al practicar sexo en exceso se va perdiendo, por lo que la necesidad de practicarlo aún más aumenta.

¿Soy hipersexual o adicto al sexo?

No porque te guste el sexo tienes que ser si o si hipersexual. La hipersexualidad tiene unos síntomas concretos para llegar a sufrir este tipo de trastorno. A todos (o a una gran parte de la sociedad) nos gusta el sexo, pero solemos diferenciar cuándo se puede practicar y cuándo no y con quién.

Algunas causas para conocer un poco más este trastorno son las siguientes:

  • Estar todo el día pensando en sexo y practicarlo durante mucho tiempo más.
  • Cuando no haces más que pensar en sexo, tu relación y tu convivencia social se complica. Incluso muchas veces se recurre a métodos de pago para conseguir el objetivo, lo que puede traer consigo enfermedades graves de transmisión sexual.
  • Muchos intentan frenar ese deseo sexual tan fuerte, pero resulta prácticamente imposible ya que el deseo de satisfacerse a uno mismo es más fuerte que querer frenarlo.
  • Suelen intentar mantener el control de las fantasías sexuales y las obsesiones. Pero con esto lo único que consiguen es comprobar la cantidad de emociones acumuladas, lo que conllevan grandes sentimientos de culpabilidad.
  • Desatienden todo tipo de responsabilidades para obcecarse en el sexo y la satisfacción sexual.
  • La satisfacción con la práctica es casi inexistente y nunca se sienten satisfechos.
  • Muchas veces, o casi siempre, se citan con personas anónimas para proceder al encuentro sexual buscando con desesperación una satisfacción.
  • En muchos casos, al padecer este impulso por la obsesión sexual, muchas de estas personas se ofrecen a cambio de dinero, es decir, se convierten en gigolos, en el caso de los hombres, y en prostitutas, en el de las mujeres.

adiccion al sexo

Y, como para todo trastorno, hay solución siempre y cuando seas consciente de que sufres un problema y lo admitas.

Y lo más importante, NO CONFUNDAS el alto deseo sexual con la adicción sexual irrefrenable. Que el sexo es sano practicándolo siempre con precaución y además es el único deporte que nos gusta a todos.

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2 pensamientos en “La hipersexualidad

  • 22 abril, 2016 en 10:18
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    Lo primero es identificar si existe la adicción como tal o, simplemente, es un alto deseo sexual hacia tu pareja o, en su caso entre ambos. ¿Realmente estáis todo el día pensando en sexo y en su práctica independientemente de si es con tu pareja o con otros? o ¿lo único que hay es un práctica sexual activa entre la pareja? Como explico en el post, normalmente la gente que sufre de este trastorno no suele saciarse solo con su pareja, porque siente una necesidad de más y suelen empezar una exploración con otras personas.
    Mientras que no sea una práctica obsesiva no es nada malo mientras el sexo se practique entre la pareja, el problema es cuando entran factores externos y la relación empieza a perjudicarse.

    Espero haberte ayudado.

    Gracias por el comentario.
    Un saludo!

  • 22 abril, 2016 en 04:43
    Enlace permanente

    Buenas. Y si las dos personas o parejas sufre lo mismo? Crees que tengan problemas en practicar el sexo?

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