Contigo quiero estar hoy y siempre

Cuando estoy contigo no “siento que bailo por primera vez” porque, además de que lo mío no es bailar, “bailar pegados, no es bailar”. Me siento mucho mejor, algo que no consigo explicar pero que muchas veces es como, ya sabes, “shine bright like a Diamond”, brillo cuando estoy a tu lado.

Y es que “tú y tú y tú y solamente tú” llegaste a mi vida de repente, como un regalo que no te esperas. Porque “la vida es una tómbola” en la que hay momentos que no puedes controlar y te tocan de improviso. Pero, para no arriesgar, yo quería ir “despacito, suave, suavecito, poquito a poquito”, porque todo el mundo sabe que, en las relaciones, no hay que correr y hay que tener cuidado para no liarla.

Por que, ¡aaayyyy! “baby, baby, baby, uuuuhh, baby” no sabes lo nerviosa que me pongo a tu lado cuando puedo sentir tu roce a mi lado. Pero claro, entonces también tenía que controlarme para no decirte “que me ayudes con una misión y me llenes entera de satisfacción”, no quería asustarte en la primera de cambio. Aunque después viniste tu y me dijiste eso de “como un lobo, voy detrás de ti” y, claro, todos mis esquemas se salieron al momento. Pero es que “me enamoré, me enamoré” sin poder remediarlo y aquí estamos, retándonos con la mirada día si y día también porque “me enamoré de ti perdidamente, me enamoré de ti y que le voy a hacer”.

Ya entonces “tenía tanto que darte, tantas cosas que contarte”, y ahora, sigo teniendo muchos secretos que entre nosotros no lo son tanto, porque te has vuelto en mi confidente y compañero de aventuras, al que no le puedo ocultar nada. Pero “quién me iba a decir, que sin ti no se vivir” y que ibas a ser “quien me tapará esta noche si hace frío”, y todas las noches que hagan falta.

Así que hoy te digo, “déjame robarte un beso que me llegue hasta el alma”, un beso eterno que nos enamore aún más para que así nunca te vayas de mi lado y “llévame en tu bicicleta” durante lo que nos queda de vida mientras vivimos nuestro amor al límite. Porque a tu lado, “sigo siendo libre, nada es complicado a tu lado. Tu me haces libre”.

No sé si lo nuestro es lo que “algunos llaman destino y otros prefieren llamar casualidad”. Lo que sí sé es que quiero que lo nuestro dure eternamente porque, “échame la culpa, no eres tú, soy yo” la que, en la más alta locura, ha perdido la cordura por ti.

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