Celos

Los celos en una relación suelen ser bastante tediosos. Pero hay distintos tipos de celos, los molestos, esos que te hacen rabiar hasta gritar a quien sea; y los cariñosos, esos con los que juegas con tu pareja para hacerla de rabiar.

Aunque los celos también aparecen sin tener pareja, ya que puedes estar en la fase de atracción y no quieres que se acerque nadie a tu “presa”.

CELOS MOLESTOS

Su aparición suele ser por el miedo de la posible pérdida de la persona que queremos cuando surge un “rival”, una persona que nosotros podemos considerar más atractivo a los ojos de nuestra pareja.

Si en una relación hay la suficiente confianza y sinceridad entre ambas partes, no suele haber motivo de tener este angustioso y molesto sentimiento, pero muchas veces aparecen aunque la relación este más que consolidada.

Hay momentos de “bajón”, en los que nos sentimos mal con nosotros mismos por aspectos físicos o cualquier otra razón, hacen que estén ahí y sientes que el/ella mira a todos de una forma que parece que a ti no quieres que te toque ni con un palo, surgiendo así una desconfianza que desconocías.

En ese momento, pueden empezar discusiones y los típicos comentarios: Qué pasa, te gusta más que yo?, ¿No soy lo suficiente buen@ para ti?; y un largo etc. de expresiones que desquician a cualquiera.

Estos celos, si no se controlan, pueden suponer el fin de la relación.

CELOS CARIÑOSOS

Aunque no lo parezca, existen los celos divertidos, esos que usas para “picar” a tu amor para ver como se enfada y luego solucionarlo con muchos mimos. ¿A quien no le gustan estos?

Este tipo de celos son los que hacen que puedas disfrutar de una relación sana, viendo como tu pareja puede fijarse en los demás, pero no de la forma en la que se fija en ti, haciendo bromas continuas que concluyen en un millón de risas.

En este caso pueden surgir frases como: Es bastante atractiv@, seguro que hacéis buena pareja; Mira que sonrisa, nada que ver con la tuya

Pero hay que recordar el tipo de tono que se usa en la voz para que este tipo siga siendo cariñoso y no se convierta en un tipo de celos molesto.

 

Así que ya sabeis, si quereis dar celos, que sean de los cariñosos, para que ambos os lo paséis bien.

Para vosotros y vosotras, mis parejas perfectamente imperfectas.

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